Purim 5778 – Rab Netanel Moshé Duer – Bajurim tiferet Israel

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Para mi querido Shauli:

Aprovecho este espacio para dedicarte unas líneas que por ahí personalmente no me salgan pero sentado con un lápiz y un papel pueda decirlas de mejor manera. A su vez no quiero que sean solo para vos, ya que también son para Hashem. Con mi querida esposa tuvimos el mérito y el privilegio de que hayas nacido en nuestra casa. Sos un niño muy particular, muy sensible y siempre muy alegre. Compartir contigo cada día nos llena de alegría, si no pregúntale a tu hermano que cada vez que no estás junto a él parece un pollito mojado. Realmente siempre escuchamos palabras de halagos de quienes te conocen. Tanto en el colegio, con los morim y Rabanim que pasaste delante de ellos. No sé qué mérito habremos tenido, seguramente el de mi esposa tan sacrificada en la casa y en la educación y el de los abuelos, pero son un chico especial. Por eso digo que estas líneas son también para Hashem ya que desde siempre nos concede todos los deseos, todos en tiempo y forma. Por eso tratamos y así nos lo demuestra el todopoderoso que todo llega en su momento preciso, no hay que apurar los tiempos, vos sos un ejemplo de ello. Durante un año esperamos tu nacimiento, pero cuando llegó el momento ni un día más, naciste así de rápido como salió Yosef del pozo, de repente, ni nos diste tiempo de prepararnos y como el milagro de Purim nos iluminaste la vida.  De a poco fuiste creciendo y demostrando tus virtudes. Principalmente tu sensibilidad y humildad así como lo demuestra tu nombre Shaul, el rey de Israel que se destacaba por las mismas virtudes, las cuales llevas bien puestas.

La Torá y la vida nos enseño que quien ríe último ríe mejor. El milagro de Purim es una definitiva demostración de donde quienes parecían vencedores fueron vencidos y quienes parecían derrotados se alzaron con la victoria. La halajá dice que hay que tomar hasta no poder discernir entre “Arur Aman y Baruj Mordejai”. El Jafetz Jaim explica que no se trata de equivocarse con los nombres, sino que entender la sucesión de circunstancias que desembocaron en la salvación del pueblo de Israel. Por un lado la caída de los malvados comandados por Aman y luego la grandeza de Mordejai y de los justos. Están quienes creen tener todo resuelto y están quienes creen tener todo perdido. La historia de Purim nos enseña que solo Hashem va a determinar quienes realmente son vencedores. Es por eso que la confianza en Hashem no hay que perderla nunca ya que nunca está todo perdido, es solo cuestión de tiempo. Los Iehudim comandados por Mordejai nunca renunciaron a sus ideales y así fueron hacia adelante y por eso hoy festejamos el hermoso jag de Purim.

Por este motivo la gente se disfraza en este día ya que existe una transformación de un momento a otro, desde que se puso la máscara hasta que se la sacó puede pasar solo un momento y la situación cambia radicalmente. Este es todo el sentido de Purim.

Querido hijo, un Iehudí nunca renuncia y Baruj Hashem tienes un potencial increíble, principalmente por tus midot y responsabilidad con todo lo que se relaciona con el Kodesh, pero a su vez con una alegría y felicidad que te acompaña a diario. Siempre sé agradecido con Hashem por darte tantas virtudes y nunca olvides que todo puede cambiar de un momento a otro para bien.