Perashat Shelaj Lejá 5779 – Rab Netanel Moshé Duer – Bajurim Tiferet Israel

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En el nombre de D-s.

El Versículo dice que Moshé le cambio el nombre a Yehoshúa. En lugar de llamarse Hoshea pasó a llamarse Yehoshúa.  Rashí explica que esto fue a modo de rezo, rogando que Hashem lo proteja del consejo de los espías quienes querían detener la entrada a la tierra de Israel.

La pregunta que hacen todos es ¿Por qué solamente Moshé hizo tefilá  por Yehoshúa y no por el resto? Una de las explicaciones que dicen los comentaristas es que era mucho más posible que Yehoshúa pueda hablar en contra de la tierra de Israel más que los demás. Ya que en su condición se trataba de un Ietzer hará cubierto de una conducta “Leshem Shamaim” (por el nombre de Hashem). Justamente este instinto es el más peligroso y por lo tanto era necesario que Moshé Haga una Tefilá especial para ello.

¿Qué se supone que es el Ietzer hará de “Leshem Shamaim” que nos nombran los Jajamim sobre Yehoshúa?  El tema era que Yehoshúa sabía que cuando entren a la tierra de Israel, su maestro Moshé, no entraría con ellos, y con la intención de que su maestro siga dirigiendo a las tribus de Israel era posible que haga lo imposible para que eso ocurra. Hasta el hecho de hablar mal de la tierra sagrada de Israel. ¿Acaso hay algo más “Leshem Shamaim” que esto? Hacer que Moshé siga conduciendo a Israel cuarenta años más.

En relación a este instinto malo necesitamos una piedad del cielo muy grande y junto a eso hace falta una tefilá muy profunda. Es por eso que Moshé tuvo que dedicarse a él precisamente. En cambio con respecto a el Ietzer Hará de los espías que era más descubierto, ya que no estaba disfrazado de una Mitzvá, podía superarse de forma más liviana.

El Midrash dice que cuando vio Moshé la humildad de Yehoshúa agregó una letra a su nombre. ¿ a qué humildad se refiere el Midrash?

En la Perashá de la semana pasada encontramos que cuando vinieron Eldad y Medad a profetizar en el campamento, como ya sabemos una de las opiniones es que la profecía que decían era que Moshé Rabenu moriría y Yehoshúa ocuparía su lugar. Esto fue escuchado por el mismo Yehoshúa que, en lugar de alegrarse por esto, por el contrario se puso muy mal y fue a acusarlos delante de Moshé inclusive pidiendo que sean castigados. Esto le costó muy caro a Yehoshúa, ya que encontramos en el Talmud que a raíz de esto no tuvo hijos por haber dicho una ley en presencia de su maestro. Esto demuestra una humildad de parte de Yehoshúa tan grande, quien en lugar de alegrarse por la noticia buena para él, sale a la defensa de su maestro. Esto por un lado es muy elevado y demuestra una grandeza superlativa de parte de Yehoshúa, pero a vez es muy peligroso ya que es fácil que se pase de la línea por respeto a su maestro.

Cuando se trata de “Leshem Shamaim” hay que tener mucho cuidado ya que cada uno tiene algo para defender y para nuestro punto de vista esto es “en el nombre de D-s”, la gravedad de esta sensación es que puesto a que se está actuando “Aparentemente” en defensa del todopoderoso no se utiliza ninguna anestesia y se opera a carne viva, atropellando todo lo que hay delante nuestro. El problema es que del otro lado también hay alguien que comprende que la actitud suya, es “en el nombre de D-s” y en el encuentro estallan los planetas. Es triste decir que las discusiones más grandes y graves de Israel en muchas ocasiones fueron causadas por defender aparentemente el mismo ideal. No en vano justamente Moshé hizo Tefilá por Yehoshúa más que por los demás, ya que sabía el peligro             que esto podría arrastrar.

Dice el Rab Karelinstein que para que esto no ocurra la única solución es que todo lo que hagamos sea por consejo de nuestros Jajamim y de esa manera es mucho más seguro que no cometamos errores que sean muy difíciles de corregir.

Netanel Moshé Duer, Sivan 5779

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