Perashá Lej leja 5780 – Rab Netanel Moshé Duer – Bajurim Tiferet Israel

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Sube el dólar

En la perashá de esta semana encontramos un suceso que llama poderosamente nuestra atención. Abraham viaja por orden de Hashem de su tierra natal y deja atrás todos los recuerdos de su infancia. Cuando llega a destino se encuentra con que había hambre en la tierra y tiene que viajar a Egipto para buscar provisiones. Cuando llega a ese lugar le preguntan por su esposa. El versículo dice que en ese lugar  ha comprendido que su esposa es una bella mujer así como está escrito: “Mira, ahora sé que eres una mujer hermosa.” (Bereshit 12-11)

Preguntan los jajamim que para esa altura ya eran los dos bastante grandes en edad, ¿cómo es posible que recién ahora supo Abraham que su esposa era una mujer hermosa?

Sobre esto fueron dadas muchas respuestas. Rashí trae un Midrash que hasta ese momento no la había reconocido por el recato que ella tenía. Otra explicación es que normalmente una persona después de pasar por un viaje muy agotador tiende a desarreglarse. Cuando se trata de una mujer que no es bella natural, sino que en cambio se produce, en el momento que está en un viaje muy largo y no tiene todo el maquillaje y toda la bijouteire para arreglarse, ahí se ve realmente la belleza real de una mujer. En el caso de Sarah, Abraham descubrió que también en esa situación seguía manteniéndose  bella y es por eso que remarcó ese halago recién en ese momento. 

Otra respuesta que trae el “Eben Ezra” es que cuando llegó a Egipto vio a la gente que vivía en esa zona y vio que era gente de tez muy oscura y se dio cuenta de que su mujer realmente era muy bella.

También está la opinión que dice que en el momento que tuvo que cruzar el arroyo vio el rostro de su esposa reflejado en el agua y a pesar de que hasta ese momento no la había visto directamente, ahora que la vio de forma casual esto lo llevó a reconocer su belleza.

Están quienes dicen que Abraham le quiso transmitir a su esposa que si bien ella era una mujer bonita, normalmente cuando se envejece se pierde esa belleza y en cambio con Sarah a pesar de estar mayor seguía conservando su encanto. 

Pero creo que podemos agregar una respuesta que contemple todas las respuestas. Abraham Abinu, así como lo vemos en la Torá, era una persona muy respetuosa y considerada con quienes lo rodean y también con quienes estaban más lejos aun. Abraham trataba de estimular a su mujer de todas las formas que se le podían presentar y cualquiera sea el argumento era motivo para hacer sentir a su esposa que era una mujer maravillosa. Cualquiera de estos argumentos o todos juntos era motivo para que Abraham realce el espíritu de su compañera, más aun en su caso que hasta ese momento no habían podido procrear.

Existe un concepto que tenemos que comprender. Las personas se cansan que le repitan siempre el mismo defecto, pero nadie se aburre de que le recuerden la misma virtud. A todos nos gusta escuchar halagos, inclusive los necesitamos ya que por medio de estos podemos juntar energía para emprender cosas nuevas y superar nuevos objetivos. Decir una palabra de aliento o de agradecimiento a quienes nos acompañan o nos dan una mano, por más que a veces sea su obligación no nos cuesta nada y al otro lo transforma en alguien especial. Por qué ser amarrete y no darles ese gusto que tanto lo necesitamos.

Los que nos rodean serán y valdrán lo que nosotros hagamos de ellos. Si los vamos a considerar y le daremos importancia se valuaran muy alto, en cambio si solo los vamos a maltratar solo se van a reprimir y a perder valor. Es como el dólar y el peso, cuando más uno le da valor a la moneda verde y la persigue más vale, en cambio cuando más le demostramos que no tiene importancia para nosotros mas se devalúa. No hagamos a quienes nos rodean como moneda nacional, comprometámonos en convertirlos en moneda internacional y así todo va a tener el valor que realmente merece.

Netanel Moshé Duer, Jeshvan 5780

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