Perasha Emor 5780 – Rab Netanel Moshe Duer – Bajurim Tifheret Israel

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El fuego sagrado

Existe una costumbre milenaria acerca de hacer fogatas cuando se acerca el día de Lag Baomer. Si bien es una costumbre de la que nos encanta participar, de todos modos no todos sabemos cuál es la causa por la cual nosotros hacemos este evento.

Una de las explicaciones que dan es que, como todos ya sabemos, el día de Lag Baomer fue el día que se conmemora el fallecimiento de Rabí Shimón Bar Iojai. Rabí Shimón iluminó todo el mundo con su Torá  y en particular como el libro que hizo que es el Zohar Hakadosh.  La palabra Zohar viene del verbo que significa “Iluminar”. Es por eso que en referencia a esta acción de haber iluminado el mundo con su Torá.

Otro de los motivos por el cual hacemos una fogata es debido a que como todos ya sabemos en esa época del año murieron los veinticuatro mil alumnos de Rabí Akiva y justamente en el día de Lag Baomer pararon de morir. Normalmente cuando muere una persona en honor y en recordatorio de su alma se enciende una vela. Solo que en este caso si tenemos que encender una vela por cada uno de los alumnos que han muerto la única forma es encender una fogata que va a hacer recordatorio de todos aquellos Jajamim que murieron en esa época.

Otra explicación que nos dan los jajamim es que el fuego en hebreo es llamado “Esh” esta palabra de algún modo viene y está relacionado con la palabra “no renunciar”. Justamente esta palabra fue la que mantuvo vivo a Rabí Akiva, quien a pesar de haber perdido a todos sus alumnos no renunció a seguir intentándolo. Si Rabí Akiva se hubiera bajado del caballo hoy no tendríamos el talmud y toda la Torá que existe, ya que todo eso se pudo hacer gracias a la insistencia de este gran hombre y erudito que nos transmite que debemos insistir en cada cosa que hacemos cuando tiene una buena causa sin renunciar a nuestros sueños y objetivos.

Ocurrió una vez con una pareja que estuvieron casados durante diez años y no podían tener hijos. Luego de haber esperado tanto tiempo decidieron ir a consultar al Rabí Shimón Bar Iojai para decirles que se quieren divorciar, ya que ven que no hay futuro en sus vidas. El Rab les respondió que si bien él acepta que se divorcien, de todos modos hay que hacerlo del mismo modo que lo comenzó. Así como ellos comenzaron sus vidas juntos con un banquete y celebración, del mismo modo hay que hacerlo ahora que se van a separar.

Fue entonces que se hizo una fiesta de despedida, vino gente a saludarlos y se hizo una alegría muy grande. Cuando ya estaba terminando la fiesta y ya casi no quedaba gente, estaban muy alegres y el marido inclusive  estaba pasado de copas. El hombre antes de despedirse de su esposa le dijo que le pida una cosa, eso que ella quiera, que se lo pida y él se lo va a conceder como regalo de despedida. Ella le pidió a sus familiares que levanten su cama con su marido encima y la lleven a su casa.

Al otro día cuando el hombre se levanto no salvia donde estaba. Le pregunto a quienes estaban alrededor  y le dijeron que estaba en la casa de su suegro. Cuando vio a su esposa, le preguntó que significaba esto. Ella le dijo que él le habría ofrecido tomar algo de su casa y ella eligió que lo quería a él. Eso fue lo que eligió y por lo tanto lo quiere a él. Esa situación les dio fuerza y esperanza y así fue que el Rabí Shimón bar Iojai les dio berajá que pueda tener hijos y en poco tiempo pudieron materializar ese sueño. Justamente después de hacer ese último intento ahí se encontró la solución. Si bien Rabí Shimón podía bendecirlos antes, pero quería que ellos hagan su mayor esfuerzo y cuando ellos tengan esperanzas ahí vendría la bendición.

Netanel Moshé Duer, Y-ar 5780

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