PAUSA N°91 -VACACIONES

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“VACACIONES”

Llegaron ya las vacaciones. Merecidas vacaciones. Y no es casualidad que, por lo menos en nuestro país, nos cae Sefer Shemot con todas las perashiot de la salida de Egipto, justo en esta época. Veamos que enseñanza podemos rescatar para estos días de descanso.

El jumash comienza con la historia de Moshé, el cual es elegido por el Todopoderoso para ser el encargado de la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto. Ante la pregunta de Moshé  de cómo me va a creer el pueblo que yo soy el redentor, Hashem le da unas cuantas señales para demostrar que él venía por orden divina.  Llega Moshé a Mitzraim y les dice a los yehudim: “Pakod ifkod Elokim etjem”, redimir redimirá D”s a ustedes. Esta era la frase clave que Yosef antes de morir les dijo a sus descendientes que diría el que venga a salvarlos de la esclavitud. Tratemos de imaginar la alegría que sintieron el pueblo hebreo en ese momento. Luego de doscientos diez años de esclavitud, en la cual la mayoría del pueblo había nacido siendo esclavos hijos de esclavos, viene el redentor a darles la libertad. Imaginemos, pues, que hoy, Buenos Aires 2019, luego de más de  1930 años de exilio desde la destrucción del segundo Gran templo de Jerusalén, viene el tan anhelado Mashiaj para construir el tercer Bet Hamikdash y llevarnos a todos a Yerushalaim, ¿Cómo reaccionaríamos? ¡Que inmensa alegría sentiríamos!

Y todos muy alegres los judíos hacen fiestas para celebrar la llegada de la libertad y todo es color de rosas, hasta que Moshé se presenta frente al Faraón.  El malvado monarca dice: “¿Quién es Bore Olam para que yo escuche su orden? Acá el foco del problema, es que los hebreos tienen mucho tiempo libre, tienen mucho tiempo para pensar en la libertad, en la rebelión y de más pensamientos revolucionarios. Por eso a partir de ahora, no les daremos más paja  para mezclar con el barro y hacer los ladrillos, sino que ustedes mismos tendrán que ir a los campos a buscarla. Mas, el número de ladrillos diarios per cápita, no debe disminuir”.

En esta edición, analizaremos la historia hasta acá. Par`ho nos viene a enseñar un concepto muy importante para esta etapa del año. Las vacaciones son el momento en el cual ya no hay yeshiva, no hay shiurim, cada uno viaja a otra parte del país para descansar a su manera. Las vacaciones, estadísticamente hablando, es el momento del año donde uno más  discute. Muchas parejas se van de vacaciones juntos, y regresan el por un lado y ella por el otro. Es la época del año donde a uno le cuesta mucho más mantenerse en los niveles adquiridos, que el resto del año. (Y más acá en Argentina que nos cae la época de “Shobabim” en pleno verano.) La pregunta es ¿Por qué? Y la respuesta nos la da nada más ni nada menos que el mismísimo Faraón de Egipto: “Nirpim atem nirpim”.  Uno discute mucho más en las vacaciones, ya que está más tiempo en casa con la familia. A uno le cuesta más mantener su nivel adquirido durante el año, ya que tiene más tiempo libre, o mejor dicho tiene la cabeza más libre, entonces el Ietzer Hara se la llena con vanidades y obscenidades. Por eso es de suma importancia fijar, incluso en las vacaciones, horarios de estudio de Torah. Primero, para tener la cabeza ocupada, ya que no existe cabeza vacía, o la llenas vos con Tora o te la llena el Satán con sus perversidades.  Segundo, la Torah calma a la persona, una persona que entró a la yeshiva, que se sentó en un curso de Torah y estudió una hora, no sale siendo la misma persona. Como dice David Hamelej en Tehilim: “Torat Hashem temima meshibat nafesh”  La Torah de Hashem es integra y calma las almas.

Cada uno debe de estudiar Torah según su nivel, pero nadie está exento. Nadie puede decir “yo no sé estudiar, por eso no estudio”, vivimos en la era de la tecnología y usamos la tecnología para cualquier fin, usémosla también para estudiar Torah. Existen muchísimas páginas web donde uno puede descargar contenidos de Torah en cualquier idioma, para todos los niveles. Mi  papá zz”l, en el último tiempo de su enfermedad en la cual ya no podía hablar ni caminar sin ayuda, se sentaba en el comedor de su casa y mi mamá le ponía la página web del Rab Benzadon y escuchaba así el daf haiomi.

No hay cosa más hermosa y más placentera en el mundo que el estudio de Torah. La Torah es un canto a la vida. Uno canta en todo momento, no existe momentos de cantar y momentos de callar. Por eso, cuando am Israel estaba en guerra en la época de Yehoshua y se presentó el ángel para acusar a los yehudim que no estaban estudiando Torah, la acusación fue porque la Torah es un cantico, como dice el pasuk “Veata kitbu lajem et ha shira hazot” escriban para ustedes este canto. Siempre es momento de cantar. Incluso el que no sabe cantar, también canta, nadie se queda callado y dice “yo no sé cantar”.

Aprovechemos cada momento libre, hagamos tiempos fijos para estudiar Torah, una hora después de Shajrit o después de Minja, con un cd en el auto, como queramos. Estudiemos Torah y seamos dichosos en este mundo y en el mundo venidero. Amen.

Shelo Duer.