Halajot Purim

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Halajot Purim:

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  1. Todas las personas estas obligadas de escuchar la Meguilat Esther,  tanto los hombres como las mujeres. Solo que las mujeres, a pesar de que saben leer, tienen que escuchar de los hombres. Es por eso que los jefes de familia a pesar de que ya escucharon la lectura en sus respectivas sinagogas deben repetirla en sus casas para que sus mujeres salgan de su obligación. En el caso que ya hayan escuchado los hombres y repiten solo para las mujeres no hay que bendecir ni ellos ni tampoco ellas, solo leen sin bendecir.  Para la opinión de Rab Obadia Yosef ZZ”L se debe bendecir las bendiciones anteriores a la lectura también para las mujeres.
  2. No está permitido que el lector de la misma sea ni un niño menor de los trece años, como así tampoco un sordo, ni un demente. Quien haya escuchado de uno de estos no sirvió y tiene que volver a hacerlo de un mayor normal. Solo en el caso de que lo haya hecho de un sordo, si bien tiene que volver a hacerlo, no debe repetir la bendición. También así se debe proceder si el niño que leyó era mayor de la edad de educación (que ronda por entre los 6 a 9 años) tampoco repite la bendición. Una persona que sufre de dificultad para escuchar y necesita de un audífono sirve para ser el lector de la meguilá.
  3. No sirve escuchar la lectura de la meguilá por intermedio de una radio inclusive si fuera que lo esté escuchando en directo. En un templo que haya mucha gente y ejecutan la lectura de la meguilá por medio de un micrófono solo servirá en el caso que también se escucharía sin el uso del micrófono y solo lo hacen para más claridad, pero en el caso que hay gente sentada muy lejos y sin el aparato no escucharían por supuesto no salen de la obligación por medio del micrófono.
  4. Una persona que haya leído mientras estaba cabeceando de cansancio sirvió ya que no se había quedado dormido. Pero en el caso que estaba en la misma situación solo que escuchaba y no leía, no salió y tiene que volver a escuchar desde que entró en ese estado en adelante. Hay que tener mucho cuidado con este tema ya que es muy frecuente que ocurra esta situación en los oyentes.
  5. Quien sea el locutor de la meguilá tiene que recitar las bendiciones, parado,  tanto las del comienzo como las del final. Inclusive si el que lee esta solo en su casa. La lectura en sí misma no hace falta que el  público esté parado, pero en el caso del lector sí lo tiene que hacer parado por respeto a los concurrentes. La forma correcta es que se desenrolla todo el pergamino antes de ser leído y una vez así, se bendice y comienzan. Hay que tener mucho cuidado de que no se arrastre el pergamino en el suelo, sino que tienen que poner una mesa o algo similar para apoyar. Al finalizar la lectura de la meguilá primero debe enrollarse y ser guardada y luego hacer las bendiciones posteriores.
  6. Quien se haya confundido y no haya bendecido la bendición de “shehejeianu”, si ya comenzó debe bendecir donde esté. Si ya leyó hasta el versículo que nombra los hijos de Aman, a pesar de que todavía falta, es preferible que ya no lo haga.
  7. En el caso que se caiga la meguilá al piso no hay obligación de hacer ayuno como se hace con un sefer Torá.
  8. Un lector que haya salteado palabras durante la lectura, a pesar de que sean palabras que no varían la comprensión del texto, de todos modos arruinan la lectura y obliga la repetición desde el error en adelante. Si una persona tiene una meguilá que no es kasher con las condiciones que eso implica es preferible que escuche del lector y que no lea desde su meguilá.
  9. Una persona que tenga costumbre sefaradí y escuchó la lectura de uno que lo haya leído como la tradición ashquenasí sirvió y no debe repetir. Lo mismo es el caso adverso.
  10. La costumbre es de repetir cuatro versículos que son: “Ish Iehudí…”, “Balaila ahú…”, “Umordejai Iatzá…”, “Laiehudim aieta orá…”
  11. El Rab Iaacob Amdin escribe que su padre acostumbraba a golpear con los pies sobre el piso cuando se nombraba a Aman. El rab Ben Ish Jai dice que su costumbre es de hacerlo solo en el primero de ellos, como así también en el último y no cada vez que se lo nombra. Hay que tener mucho cuidado con este detalle ya que en muchas oportunidades este ruido no permite escuchar toda la lectura y termina provocando que la gente se vaya sin haber escuchado toda la lectura de punta a punta.
  12. Está prohibido comer antes de la lectura de la meguilá. Esta prohibición recae a una cantidad de 56 g en adelante. Pero frutas o cosas livianas en el caso de necesidad se puede.
  13. No se puede hablar durante la lectura de la meguilá. En el caso que haya hablado, si se trata del locutor salió igual, pero en el caso que lo haya hecho uno de los oyentes no sirvió y debe repetir desde el lugar donde interrumpió en adelante.
  14. Solamente se deben recitar las bendiciones posteriores cuando se hace una lectura para un grupo de personas mayor a diez.
  15. Una persona que tiene una meguilá kasher y va a leer de su propio pergamino mientras el locutor lo hace, y por lo tanto quiere bendecir su propia bendición, lo puede hacer solo que lo haga en un tono bajo.
  16. Es bueno que acompañen durante la lectura en el estrado dos personas, uno de cada lado, para ayudar a quien leerá la meguilá en todo lo que necesita. La costumbre de Bagdad es que todo el público se pone de pie cuando se va a recitar la berajá, tanto al principio como al final. Todo el que tiene una meguilá de pergamino, primero tiene que enrollar y luego bendecir. Hay que ser muy cuidadoso en este último detalle de no bendecir mientras se enrolla.
  17. También quien lea solo la meguilá tiene que decir todas las bendiciones que se recitan en el templo, inclusive la última de todas.
  18. En todas las tefilot del día de Purim hay que agregar el párrafo de “Al hanissim”, como así también en el Birkat Hamazon. Esto es en el día 14 solamente y no en el día 15.   En el caso que se haya olvidado de decirlo y siguió con su tradición habitual, no tiene que repetir ni volver a ninguna parte. Lo que sí puede hacer es de hacer un agregado en el término de la tefilá donde puede recitar este párrafo salteado. Así también lo puede hacer en el Birkat Hamazón al término de las bendiciones donde dice “Harajaman Iaasé lanu…”
  19. Está obligada la persona en cumplir la Mitzvá de dar “Matanot laebionim” que consiste en regalar a dos pobres dos regalos. Cuanto más dé,  mas será bendecido. De todos modos la obligación es de darle la cantidad de tres huevos y en dinero el valor de tres huevos. También la gente necesitada tiene que cumplir con este precepto. El Rab Aba Shaul sostiene que esa medida de tres huevos es una medida de peso traducido en pan. O sea el valor de doscientos gramos de pan.
  20. De la misma manera está obligado de mandar a dos queridos suyos dos porciones de comida para cada uno de ellos. Es importante de entregar cada porción por separado sin mezclarlas en el mismo objeto o bolsa. Este precepto es necesario que sea entregado a un mayor, pero en cambio el anterior de los pobres puede ser también para niños.
  21. La mujer tiene la misma obligación que el hombre en estos dos preceptos, solo que por una cuestión de recato la mujer le manda a las mujeres y el hombre a los de su mismo género.
  22. Una persona que esta de duelo tiene que cumplir solo “Matanot laebionim”, en cambio “Mishloaj manot” solo manda uno para cumplir y no puede recibir ninguno. De todos  modos para la opinión del Rab Obadia Yosef puede también recibir en el caso que le den. De la misma forma si le acercan al resto de la familia que no están de duelo también se puede recibir.
  23. Hay una obligación de hacer un banquete importante en el día de Purim. Hay que poner mucho hincapié que sea durante el día y no de noche. De no hacerlo así no sirvió.
  24. No hay que hacer trabajos en el día de Purim. De la misma manera las mujeres no deben lavar la ropa, inclusive el día 15 de Adar, como así tampoco afeitarse a pesar que haya caído víspera de Shabat. De todos modos comerciar esta permitido.
  25. En este día hay que vestir Ropa de Shabat, o en su defecto ropa de fiesta y no ropas de días comunes.
  26. Hay que ser muy precavido con lo que uno toma en este día. Si bien hay una obligación de estar muy alegre y de tomar más de lo que está acostumbrado, no hay obligación de emborracharse. Más aun cuando no está acostumbrado a tomar y no sabe cómo puede reaccionar o en el peor caso sabe cómo reacciona. Para la opinión del Ram”a alcanza con tomar un poco y dormir. De esa manera va a cumplir con lo que dice de no reconocer entre la maldición de Aman y la bendición de Mordejai ya que no está consciente.
  27. Hay que tener mucho cuidado de decir tanto la bendición del Bircat Hamazón y el rezo de Minjá con concentración. Por lo tanto hay que tomar solo para alegrarse sin eludir ninguna obligación espiritual.